Nuestra Escuela nació con un deseo muy genuino y profundo a la vez: compartir la riqueza de la espiritualidad franciscana con todas las personas que sienten afinidad por esta forma de vida, ya sean laicos o religiosos. Desde aquel primer curso 2001-2002, han pasado por aquí muchísimos alumnos y docentes que, con su presencia, han hecho de este espacio un auténtico lugar de encuentro, aprendizaje y fraternidad.
Hoy seguimos caminando con la misma ilusión —y quizá incluso más— que cuando empezamos. En su origen la Escuela fue un órgano pensado para vertebrar la formación propia de diferentes congregaciones de la Familia Franciscana de España, pero pronto se fue abriendo a los hermanos y hermanas de otras partes del mundo y a toda persona con interés por nuestra espiritualidad.
Hoy en día continuamos soñando, creando nuevas iniciativas y acompañando proyectos que nos ayudan a acercarnos a las fuentes de las que brota la espiritualidad franciscana: Francisco y Clara de Asís ––sus vidas, su pensamiento y escritos ––, y también aquellos primeros pensadores que dieron forma a la teología y filosofía franciscanas, sin olvidar a los místicos, artistas y poetas o tantas mujeres y hombres que, inspirándose aquí, han tratado de pensar un mundo más fraterno y más justo.
Son ya más de 25 años de ilusión, evangelio y servicio… ¡y los que vendrán!